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COMO CALIBRAR UN MANOMETRO
¿Cómo se realiza la calibración de un manómetro? De manera general, el procedimiento es: Inspección inicial. Se revisa el estado físico del manómetro: carátula, aguja, conexión, escala, unidades y posibles daños o fugas. Instalación en el sistema de calibración. El manómetro se conecta a un comparador de presión, bomba neumática/hidráulica, balanza de pesos muertos u otro sistema apropiado. El patrón utilizado debe contar con trazabilidad metrológica. Acondicionamiento. Se aplican ciclos de presión antes de iniciar las mediciones para estabilizar el instrumento y verificar su funcionamiento. Aplicación de puntos de presión. Se seleccionan varios puntos distribuidos en el intervalo del manómetro. Por ejemplo, para uno de 0 a 10 bar, podrían evaluarse 0, 2, 4, 6, 8 y 10 bar, según el método utilizado. Mediciones ascendentes y descendentes. Se incrementa progresivamente la presión hasta alcanzar los puntos seleccionados y posteriormente se disminuye. Esto permite evaluar, entre otros aspectos, el comportamiento del instrumento y su histéresis. Comparación de resultados. En cada punto se registra el valor indicado por el manómetro y el valor proporcionado por el patrón. Una forma básica de expresar el error es: Error = Indicación del manómetro − Valor de referencia. Estimación de incertidumbre. Una calibración técnicamente completa no consiste únicamente en determinar el error. Se evalúan las fuentes relevantes de incertidumbre asociadas al sistema y al procedimiento. Emisión del certificado. Se documentan los resultados, condiciones de calibración, identificación del instrumento y del patrón, incertidumbre y trazabilidad, entre otros datos aplicables. Calibrar no es lo mismo que ajustar Calibrar significa determinar qué diferencia existe entre lo que indica el manómetro y el valor de referencia. Ajustar significa intervenir el instrumento para modificar su indicación y reducir su error. Por ejemplo, si el patrón indica 6.000 bar y el manómetro indica 6.100 bar, se determina una diferencia de +0.100 bar en ese punto. La calibración documenta ese comportamiento; no necesariamente implica modificar el manómetro. Para trabajos industriales y sistemas de calidad, es importante que la calibración sea realizada con un método técnicamente adecuado y, cuando sea requerido, por un laboratorio acreditado bajo ISO/IEC 17025 para la magnitud y alcance correspondientes.